Eskola en Ruta es un proyecto vital que nace tras la llegada de su hijo y el deseo de vivir una educación más respetuosa, libre y conectada con la naturaleza. Esta familia decidió convertir su furgoneta en hogar, escuela y puente hacia comunidades educativas que comparten una nueva manera de acompañar la infancia. Su viaje busca reconectar con lo esencial: los ritmos naturales, el bienestar emocional y el aprendizaje que surge de la vida real.

Desde Campercover, compartimos ese espíritu de movimiento, sencillez y libertad. Por eso quisimos conocer de primera mano cómo están viviendo esta aventura, qué retos supone salirse del sistema y qué aprendizajes descubren a cada kilómetro.

«Una entrevista sincera, profunda e inspiradora sobre elegir un camino diferente… y atreverse a recorrerlo.»

EL ORIGEN DE UNA DECISIÓN VALIENTE

1. Si echáis la vista atrás, ¿cuál fue el momento exacto en que sentisteis que necesitabais parar y replantear vuestro modo de vida?

Después de la mapaternidad se movieron muchos temas en el sistema familiar. El regreso a la vida de antes con el nuevo integrante, nuestro hijo, y hacer ver que todo puede seguir igual, no nos representaba. Marcó un antes y un después en nuestras vidas. Vimos la oportunidad de casar 2 pasiones y encajarlo de forma coherente con el proyecto. El hecho de viajar en furgo era nuestro modo de vacaciones habitual antes y después de tener a nuestro hijo, así que lo planteamos como modo de vida, a la vez que nos permitía sacar la cabeza del sistema y permitirnos gozar, reconectar como familia y de algún modo conocer proyectos vinculados a la educación que pusieran por delante la mirada respetuosa hacia la infancia.

2. ¿Qué os impulsó más: la búsqueda de una educación distinta para vuestro hijo o la necesidad de reconectar como familia?

Una cosa lleva a la otra, reconectar como familia te lleva a buscar espacios donde respetar los ritmos naturales de la persona, los llamados ritmos circadianos, a connectar con la naturaleza a bajar revoluciones, a viajar ligeros. Cuando todo eso se regula te encuentras, te conectas, el aprendizaje nace solo. La educación ya parte de ser distinta cuando das ese paso, los ritmos toman un espacio donde la curiosidad de las criaturas puede ocupar el lugar que merece porque los referentes podemos acompañarles, podemos observar mejor y sin prisas. Es un regalo vivir de cerca el despliegue de una criatura y más aún cuando sabes que puedes ofrecer calidad porqué puede haber presencia, escucha, observación…si encima resulta que es tu hija o hijo pues te llena, a nosotros nos gusta pasar tiempo juntos y aprovechar este momento que ya nunca más volverá a ser.

3. Eskola en Ruta es un nombre muy simbólico. ¿Qué representa para vosotros y qué mensaje queréis transmitir con él?

Eskola en ruta es aprendizaje que se mueve, que nos mueve, no es estático ni unidireccional, la ruta nos pone estímulos constantes, nosotros los normalizamos, pero nuestro pequeño los destaca: números, señales, matriculas, animales, paisajes, un sinfín de cosas… Visitar proyectos nos nutre, nos hace repensarnos en la forma como acompañamos, nos pone un espejo delante a menudo de nosotros mismos, y eso también a veces es duro. Pero nos regala paz cuando vemos que existen proyectos con grandes personas detrás. En los días de “descanso de proyectos” reposamos todo lo vivido, a veces puede dar lugar a resacas emocionales potentes, pero seguimos aprendiendo porqué al final todo nos lleva a un proceso de crecimiento personal.

 UNA ESCUELA SOBRE RUEDAS

4. Vuestra furgoneta se ha convertido en hogar, escuela y punto de encuentro. ¿Cómo es un día normal en esta “aula itinerante”?

Para nosotros, la furgo lo es todo: hogar, descanso y el lugar donde guardamos los pequeños tesoros naturales que encontramos por el camino. No llevamos juguetes, sino cuentos, cartas, una maleta de arte y materiales que vamos sumando según las necesidades del viaje. Cuando puedes mirar a través de los ojos de un niño el aprendizaje está servido, solo se necesita poner atención… un día normal puede llevarnos por ejemplo a dar un paseo y encontrarnos con un insecto que nos llama por su tamaño: la Mantis, buscar su nombre, hacer conexiones con alguna ilustración que forma parte de alguno de los materiales que llevamos con nosotros que tienen que ver con insectos, observar sus características con la lupa.  Un cartel que nuestro hijo quiere leer, una pizarra a su altura, un parque donde poner a prueba su equilibrio. Cada día fluye sin un plan fijo, siguiendo su curiosidad y permitiendo que la vida misma marque el ritmo. En este proceso también estamos desaprendiendo como adultos, soltando esquemas y descubriendo que aprender puede ser mucho más libre y natural de lo que nos habían enseñado.

5. ¿Qué habéis aprendido de vivir con menos cosas y más tiempo?

Que podemos dar claridad y calidad a nuestras vidas. El resultado es poder vivir de una forma o procurar si mas no, más saludable, sobretodo a nivel mental. Ejemplos: menos carga doméstica, menos acumular, más orden con menos cosas y procurar dejar siempre los elementos que necesitemos a nuestro alcance en los mismos lugares, trabajar la comunicación, vivir sencillo, vivir ligeros…

6. ¿Qué papel tiene vuestro hijo dentro del viaje? ¿De qué manera participa o influye en las decisiones del día a día?

Tiene un papel importante, pone en el centro la importancia de los cuidados y los ritmos, marca los ritmos porqué aún es pequeño y está aún muy conectado a lo que verdaderamente su cuerpo necesita, poder vivir de esta forma nos permite que se deje sentir el hambre, el frío, el calor… parece una obviedad, pero a menudo vivimos descompensados en muchos niveles, porque ni siquiera nos damos cuenta o nos dejamos sentir qué nos sucede, mayores incluidos y los que más afectados estamos. Otras veces tenemos que leer lo que nos quiere decir a través de su cuerpo, su expresión, o su disgusto porque no siempre se lo reconoce todo y su madurez, pero para eso estamos. Siempre ha tenido una capacidad de adaptación potente, y eso lo hace muy fácil, tiene un entusiasmo por la vida que nos contagia.

LA EDUCACIÓN QUE OS MUEVE

7. A lo largo de la ruta habéis conocido proyectos educativos alternativos. ¿Cuál os ha sorprendido o inspirado más hasta ahora?

Es muy difícil nombrar un solo proyecto. Todos nos han aportado y sumado en este viaje; ahora Eskola en Ruta también son todas esas personas que nos han permitido conocernos y compartir.

Nuestra reflexión es que la naturaleza debería estar al alcance de todos los proyectos, de forma regular. No nos sirven las excursiones trimestrales: incluso un parque aporta más que nada de exterior. El modelo de escuela hace creer que el rato de patio es suficiente, pero hemos normalizado espacios que se parecen demasiado a patios carcelarios, y pensar que eso es saludable es engañarnos.

9. En este camino, ¿sentís que vosotros también estáis “desaprendiendo” cosas del sistema tradicional?

Totalmente, eso te hace ser más consciente, miramos atrás y a veces también nos pesa mucho y sentimos la culpa a las espaldas de todo lo que hemos dejado de hacer por creernos que solo había o existía una manera, o porqué aquello era lo que hacía la mayoría y te dejabas llevar, o porqué no lo vimos antes: la hipoteca, estudiar y estudiar sin parar, el síndrome de la titulitis, o del ansia por demostrarnos que los resultados académicos determinan algo en el ser, la presión de hacer “bien” los ejercicios de matemáticas en la pizarra por no quedar mal delante de todo el mundo; un sin vivir de sucesos que marcan las vidas…pero la madurez suma, los cambios nutren, y experiencias así te empoderan. Entras en crisis pero construyes de nuevo con más fuerza.

«El acceso frecuente a la naturaleza regula el sistema nervioso, activa áreas del cerebro necesarias para aprendizajes más abstractos y despierta creatividad, imaginación y contacto real con el cuerpo.»

En la escuela, en cambio, se vive muy centrado en la mente y eso genera desequilibrio, desconexión y afecta a la salud mental.

8. ¿Qué tres ideas básicas debería tener cualquier educación que aspire a ser verdaderamente libre y consciente?

  1.  Contacto con la naturaleza de forma regular.
  2. Mirada atenta a la necesidad autèntica de la infancia NO IMPUESTA.
  3. Salud, equilibrio, vínculo y límites entre l@s adult@s que acompañan procesos de este nivel.

 LOS RETOS DE CAMBIAR EL RUMBO

10. Tomar distancia del sistema no siempre es fácil. ¿Con qué miedos o prejuicios os habéis encontrado?

Salir no es fácil, entrar en cambio, sin problema alguno. Miedos varios, dejas a la familia, sufren, tu sufres a la vez y eso también conlleva cierto duelo, sobretodo cuando te despides. Los miedos acostumbran a girar entorno la estabilidad de los empleos. Eso es algo que preocupa mucho al entorno mas cercano, sobretodo. Después algo que nos condicionaba mucho era la plaza escolar para nuestro hijo, teníamos claro que apostaríamos por el modelo público pero como iba a entrar si las plazas se llenan en el primer curso de escolaridad en las escuelas de nuestro entorno. El miedo ocupa un gran lugar y mucho espacio, y acostumbra a colarse en las conversaciones y nos llega, pero por el momento no nos ha parado. Como nos mantendremos económicamente es algo que también aparece a menudo, vuestro hijo también necesitará socializar, es otra de las cosas que se da por hecho que no va a hacer si no va a la escuela…

11. ¿Qué os ha enseñado este viaje sobre la paciencia, la incertidumbre y la adaptación?

Aún estamos aprendiendo a gestionar esos tres pilares. Durante la maternidad, hubo una frase que nos acompañó siempre: “todo llega, todo pasa”. Saber ver y entender al otro ayuda, y cuidarnos mutuamente abre un canal de compasión y equilibrio.

La incertidumbre al principio nos jugó malas pasadas y a veces sacude el ánimo, pero el ser humano tiene una capacidad de adaptación innata. Esa resiliencia nos impulsa a seguir dando pasos y poniendo corazón en lo que nos inspira: nuestra elección, Eskola en Ruta.

12. ¿Ha habido algún momento en que pensasteis: “¿Y si no funciona?”

Sí, por supuesto. En estos momentos que comentábamos anteriormente, cuándo por lo que sea dudas, sientes que tu idea quizá no está del todo aterrizada, la percibes como algo abstracto, piensas que quizá no vas a tener la accesibilidad que habías pensado, o el recibimiento…

Incluso cuándo hay crisis por ver las cosas de distinto modo, o percibirlas de modo diferente.

«Ahora ya tenemos la confianza trabajada gracias todos aquellos proyectos que nos han dejado latir a su lado.»

 CAMPERCOVER Y EL VIAJE CON PROPÓSITO

15. Desde Campercover compartimos vuestra pasión por la vida sobre ruedas. ¿Qué ha significado para vosotros contar con nuestro apoyo en esta aventura?

Contar con vosotros nos ha dado mucha tranquilidad, de por sí surgen miedos cuando emprendes cualquier aventura, pero en el momento que supimos que os teníamos cerca, os pudimos poner cara, os volvimos a ver en el salón del Caravaning se confirmó la cercanía, el respeto y la confianza que se generó…la verdad fue una cosa de la que sacamos peso y nos ayudó a confiar y seguir ligeros.

16. ¿De qué manera sentís que la filosofía de Eskola en Ruta encaja con la visión de Campercover, que también apuesta por la libertad, el movimiento y la vida sencilla?

Encaja en el tipo de preguntas que surgen de esta entrevista mismo, creo que hasta ahora la profundidad con la que habéis dirigido las preguntas ya parten de un punto de conexión fuerte. Hemos podido hacer alguna que otra entrevista más, y en ésta desde luego se tratan temas que nos hacen aterrizar todo lo vivido, gracias a poder responderos desde la vivencia más fresca, por así decirlo. El echo de visibilizar proyectos que se desmarcan mientras vivimos como los caracoles también va muy de la mano con la libertad y con el vivir sencillo. Libertad para ser, libertad para escoger, libertad para vivir, como leíamos esta misma mañana en una de las paredes de la estación de Carcaixent, València.

“Contar con vosotros nos ha dado mucha tranquilidad”

LA COMUNIDAD Y EL CAMINO COMPARTIDO

13. ¿Cómo ha cambiado vuestra relación con las personas y comunidades que os cruzáis por el camino?

La apertura, transparencia y respeto con los que nos relacionamos generan vínculos muy especiales. Participar en comunidades que nos acogen nos transforma, nos abre a nuevas formas de hacer y reflexionar. También lo percibimos en nuestro hijo: cuando tiene un espacio al aire libre y comparte con iguales, gana autonomía, confianza y deseo de explorar. Abandona la idea del “yo no puedo” y se atreve. Ver ese crecimiento es un auténtico regalo.

14. ¿Sentís que se está creando una red de familias y educadores que comparten esta mirada transformadora?

Creemos que hace falta mucha más red. El día a día nos atrapa y descuidamos lo que significa compartir, incluso lo hemos normalizado. En las escuelas apenas hay espacios de intercambio o de cuidado entre los equipos, el ritmo es demasiado vertiginoso. Ojalá este viaje de turismo pedagógico pueda ser un puente para conectar a quienes comparten nuestra mirada y así tejer una red más potente.

UNA MIRADA HACIA EL FUTURO

17. ¿Qué os gustaría que la gente se lleve al conocer Eskola en Ruta: una idea, una inspiración o una pregunta?

Una inspiración, sin duda. A menudo no somos capaces de imaginar otros modos de vida porque creemos que solo existe una única manera de vivir. Venimos de una cultura que prioriza la posesión y la abundancia, como si eso garantizara felicidad. Y claro, vivir en una furgo no es siempre cómodo: el espacio es pequeño y hay que planificarlo todo. Pero para nosotros compensa, porque elegimos un estilo de vida que nos llena y nos hace vivir de forma más consciente.